El Ratoncito Pérez y la odontología infantil

Halitosis, tratamiento y prevención del mal aliento

Cuando de pequeños se nos caía algún diente nuestros padres o abuelos nos contaban que debíamos dejarlo bajo la almohada, para que mientras dormíamos, el Ratoncito Pérez nos dejara un regalo o algo de dinero.

Esta tradición procede de un relato infantil escrito por el periodista y escritor español Luis Coloma Roldán, que recibió el encargo de escribir un cuento para el rey Alfonso XIII, que por entonces era un niño al que se le había caido su primer diente de leche.

Luis Coloma escribió este cuento mezclando la dura realidad social de la época con la fantasía. El rantoncito vivía con su família en una caja de galletas, en la calle del Arenal 8 de Madrid. Desde allí se escapaba a través de las cañerías hasta las habitaciones de los niños que habían perdido un diente, para a cambio de ese diente, dejarles una moneda. Desde nuestra perspectiva moderna, parece una historia más de fantasía, pero el cuento original contiene una moraleja, al contrastar la dura vida de los niños de la época con la de otros niños que disfrutaban de comodidades y lujos.

Este personaje se hizo muy popular, publicándose el cuento en muchos otros idiomas y siendo el primer personaje de ficción que cuenta con una placa conmemorativa en Madrid.

En todo el mundo hay tradiciones similares que recogen esta costumbre, en España y Sudamérica es el Ratón Pérez, En Cataluña l’Angelet de les dents (el angelito de los dientes), en el País Vasco, Maritxu teilatukoa (Mari la del Tejado), en Cantabria l’Esquilu de los dientis (la Ardilla de los dientes), en los paises anglosajones existe el Hada de los dientes (Tooth Fairy), en Italia la responsabilidad la comparten el ratoncito Topolino o Topino con una hormiga llamada Formiquina y en Francia le llaman La Petite Souris (La ratoncita).

Hoy en día el cuento ha pasado a la tradición oral como una anécdota que se cuenta a los niños cuando pierden sus primeros dientes de leche.

Herramienta didáctica para la odontología

Pero más allá de la moraleja social que posee el cuento o lo anecdótico del personaje, tenemos que destacar el valor que tiene como herramienta para la odontología infantil y la toma de conciencia de los niños ante una situación como la pérdida de un diente y sus posibles consecuencias emocionales.

El cuento como formato narrativo tiene una gran relevancia en el desarrollo psicológico infantil, su valor educativo es fundamental y debe estar presente en la educación como un recurso pedagógico imprescindible, dando respuesta a los propios problemas del niño o niña y beneficiándose de las enseñanzas de una manera inconsciente, divertida y educativa.

Si a esto sumanos que la historia del Ratoncito Pérez involucra al niño o niña a través del juego y del refuerzo positivo (se deja el diente bajo la almohada y se obtiene un premio), esta historia es una excelente ayuda para entender y superar esta vivencia de manera amena y divertida, evitando la asociación de la pérdida del diente con una experiencia traumática o desagradable y evitando futuras complicaciones emocionales del niño en su relación con el odontólogo.

Ya nos lo decían, o mejor contaban, nuestros padres o abuelos, el Ratoncito Pérez es un perfecto aliado en la futura salud dental del niño, evitando el posible miedo al dentista.

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